Soñé contigo, estábamos en el sofá, veíamos tele, alguna serie a la que eramos adictos, reíamos, compartíamos la alegría o la tristeza que nos transmitía el capítulo, parecía ser el último de la temporada, tu fumabas un tanto nervioso, tal vez de emoción o intriga esperando el desenlace.
Soñé contigo, el salón ahora estaba vacío, solo quedaba el sofá y la tele, pero estaba apagada, las paredes desnudas en las que se veían las siluetas de muebles o cuadros que ya no estaban en su sitio, ya no reíamos, yo estaba desnudo, tu te movías gesticulando violentamente como si me gritaras, pero no oía nada, juntos en el mismo espacio pero aislados el uno del otro, tu con tu rabia y yo con mi indiferencia.
¿Cuánto rencor guardas aun?
Soñé contigo, estabas solo en el salón veías tele, una serie, no la conocía, al parecer tu si tarareabas la sintonía, yo no estaba pero observaba, como el que lee un libro. Este salón no lo conozco, algunos muebles si, algunos incluso son míos aunque tal vez ya no
miércoles, 4 de marzo de 2009
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